Conozca el atractivo turístico del Paseo de las Siete Cruces
El Centro Histórico de Quito fue el primer lugar del mundo declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, en 1978. Ese título evidencia nuestra histórico, cultural, y arquitectónica. “Quito forma un ensamble sui generis armónico donde las acciones del hombre y la naturaleza se han juntado para crear una obra única y trascendental en su categoría”, señala el texto de la declaración.
Recorrer el Centro Histórico de Quito es avivar en cada paso, su cultura, tradición, arte, arquitectura e historia. En cada cuadra -de las 375,2 hectáreas que comprende este complejo arquitectónico-, los visitantes pueden encontrarse con sitios icónicos de la ciudad como iglesias y casas patrimoniales.
En Quito existen más de 5 000 inmuebles registrados en el inventario municipal de bienes patrimoniales. Posee cerca de 130 edificaciones que guardan gran diversidad de arte pictórico y escultórico, principalmente de carácter religioso, en diversa gama de escuelas y estilos.
En lugares como La Ronda, El Panecillo, San Francisco, La Compañía, Palacio de Carondelet, La Catedral, Santo Domingo, entre otros, se puede apreciar los tesoros que Quito guarda desde aquellos años, cuando siendo un naciente poblado, llegó a tener un obispado, 11 años después de su fundación.
Aún existen edificaciones que datan de la época cuando la ciudad alcanzó la categoría de Real Audiencia de España, en 1563, para lidiar directamente con Madrid en ciertos asuntos, en lugar de hacerlo a través del virreinato de Lima.
Para el Municipio de Quito la construcción del Paseo de las Siete Cruces en la emblemática calle García Moreno, en el Centro Histórico de Quito, tiene como objetivo recuperar el turismo y las bellezas arquitectónicas y patrimoniales que a lo largo de la calle García Moreno conforman un mosaico de cultura y tradición de la ciudad capital.
La Plaza Grande es el mejor lugar para empezar este recorrido una gran plaza cuadrada que rinde homenaje a la independencia de Ecuador, con el Palacio Presidencial a un lado y la Iglesia de El Sagrario al otro. Una plaza que transmite tranquilidad a pesar de la gran cantidad de gente que pasa o descansa en un banco.
La plaza conecta con la calle de las Siete Cruces (que en realidad se llama calle García Moreno), y como su nombre oficioso indica tiene siete grandes cruces, plantadas a lo largo de su recorrido, una por cada iglesia construida.
No puede perder la oportunidad de visitar alguna de ellas, por ejemplo la de Sagrario o, sobre todo, la Iglesia de la Compañía de Jesús. Esta es quizá una de las más importantes de Sudamérica por su decoración de oro. Todo el interior brilla de una manera difícil de describir…
El Centro Cultural Metropolitano es una institución de servicio público adscrita a la Secretaría de Cultura del Municipio de Quito, cuya misión es contribuir al conocimiento, valoración, promoción y disfrute del patrimonio y las diversas manifestaciones culturales, y a la generación e intercambio de conocimientos.
La Iglesia del Sagrario cuyo portón interior de Bernardo de Legarda, uno de los artesanos-escultores más importantes del Quito Colonial (al igual que los feroces leones del portón exterior).
Al final de la cuadra, se levanta una de las creaciones jesuitas más importantes del mundo y la reliquia colonial más espectacular de Quito, la Iglesia de La Compañía, con su glorioso interior deja a cualquiera sin aliento: una joya perfecta, abarrotada de pies a cabeza en pan de oro, con entradas de luz que gloriosamente iluminan su interior (un tallado de Dios en el altar v aparentemente recibe el sol en la cara durante el equinoccio). Su belleza a primera vista es suficiente como para admirar a cualquiera pero, como todo lo barroco su grandeza está en los detalles.
En la esquina (Sucre y García Moreno), se observa la carismática fachada –con los cóndores- del antiguo edifico del Banco Central, hoy un Museo Numismático donde se podrá descubrir la antigua moneda ecuatoriana, el “sucre”, hoy reemplazado por el dólar americano.
Al sur, por la García Moreno se encuentra la Casa Museo María Augusta Urrutía, un receptáculo de antigüedades de principios del siglo XX, propiedad de una conocida coleccionista quiteña de la época.
Este recorrido por la emblemática calle García Moreno de esta ciudad Patrimonio Cultural de la humanidad, nos permite adentrarnos en una historia llena de tradición y cultura que a lo largo de los siglos ha cimentado el orgullo y pertenencia de los quiteños que miran orgullosos a su ciudad proyectarse hacia la modernidad con intervenciones que recuperen el valor artístico y patrimonial de su mayor tesoro, el Centro Histórico.