Los corredores de transporte público reducen el tiempo de viaje de los pasajeros

Los corredores de transporte público son carriles exclusivos para la circulación de transporte colectivo denominados “Bus Rapid Transit” (BRT) y los de gran capacidad conocidos como trolebuses, articulados y biarticulados, en casi todas las troncales (excepto en el Corredor Suroccidental) operan este tipo de unidades.

La implementación de los corredores viales proporciona al usuario significativas ventajas al instante en que se desplaza dentro del Sistema Integrado como la reducción de tiempos de traslado; además, brinda la posibilidad de desplazarse hacia los extremos de la ciudad pagando una sola tarifa de pasaje.

Los carriles exclusivos de transporte público contribuyen a mejorar la movilidad en el Distrito Metropolitano de Quito, pues las operadoras que circulan por las troncales realizan paradas establecidas estratégicamente, cada unidad está sujeta a rigurosos controles de fiscalización tecnológica y física que involucra el monitoreo de sus rutas y frecuencias, lo que permite al usuario planificar su tiempo de traslado.

El modelo prioriza el desplazamiento de pasajeros versus las personas que se trasladan en el vehículo particular. Un bus de gran capacidad transporta entre 180 y 240 pasajeros por viaje, mientras que el auto privado tiene capacidad máxima para 5 personas.

El resultado de la implementación de los corredores es positivo y la demanda del servicio de buses alimentadores crece constantemente; esto significa que las personas confían en este modelo de gestión, pues representa para ellos una mayor cobertura hacia los barrios, un servicio permanente y una movilidad eficiente.

 

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