La Fiesta de la Luz más allá de arte y espectáculo, motivo comercio y trabajo

Sobre todo en la ciudad antigua, en las bellas como estrechas calles de la joya colonial, que es el Centro Histórico de Quito, los comerciantes, chicos y grandes, estaban exultantes.

No es para menos, las estadísticas muestran que las ventas fueron alrededor de 17 millones de dólares, como  consecuencia de la gran afluencia de visitantes, por la Fiesta de la Luz.

Como lo había dicho el alcalde Mauricio Rodas, este gran evento no solo es uno de los aspectos culturales más llamativos e importantes del país y el continente, que contribuyen al acervo cultural de los quiteños, que disfrutan de este espectáculo incomparable, sino que es un gran dinamizador de la economía y el empleo.

De hecho, así lo demuestran los testimonios de vendedores y clientes que no solo encontraron la Fiesta de la Luz, sino variados productos entre gastronomía, vestido, tecnología, souvenirs y arte, entre otros muchos emprendimientos.

Muy cerca del Municipio estaba una plazoleta con artesanías. Bastaba llegar y la sonrisa de los comerciantes decía todo. Las ventas fueron un éxito. María Enriques, artesana dijo: “Gracias a Dios ha habido bastante venta. Que buena idea lo de estas luces lindas”.

Antolín Naranjo, visitante, señaló que el show de luces fue incomparable y que lo que hay en venta, está a buen precio.

Hubo familias que por estos días cambiaron de actividad y emprendieron en un pequeño negocio, que les ha dejado buenas ganancias.  La familia Aucay se puso un negocio de salchipapas, en un zaguán de la calle Guayaquil y vendieron mucho más de lo que se imaginaron.

Doña Ana Jame tiene una librería en la calle de la Guaragua y adaptó un bar de comida nacional. Al fin de la jornada, está feliz por las ganancias y agradece al Municipio que haga cosas que atraen gente al Centro Histórico; y por la recuperación de la tradicional calle de La Guaragua.

En la misma Guaragua, Pilar Soto nos dice: “Hay trabajito para los pobres. Como no vamos estar contentos, si nos recuperan la Guaragua, hacen esta fiesta de luz tan linda que da trabajo para todos. Gracias al Alcalde”.

En el Mercado Arenas están de plácemes, la reconstrucción de la Guaragua les ha  abierto una puerta a nuevos clientes, en un punto de la ciudad que vuelve a la moda, después de 80 años; y por último la Fiesta de la Luz les hizo crecer las ventas como nunca.  Rubén Amacha que disfrutaba con su familia, dijo que el arte les abrió el apetito”.

Sandra Morales una clásica vendedora del Mercado invitaba a degustar su canelazo, mientras agradecía por la Fiesta de la Luz que trajo clientes a un mercado recuperado por la Alcaldía, según  enfatizó.  María Abellán que venía desde el norte de la ciudad disfrutaba de canelazo y colada morada. Ella y su familia decían estar descubriendo la famosa Guaragua. Ismael Ceijas, un comerciante llegado de Venezuela que vende Cachapa está muy contento de estar en  Centro Histórico, “Estos días en vendido como loco”, asegura.

Todos vendieron mucho más dice Liorelis Camacho, en el mostrador de una tienda de tecnología celular, mientras comenta que este tipo de espectáculos son ganar y gana. La gente gana admirando el arte, se educa y además se mueve la economía y hay más trabajo, afirmó.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *