Una red de turismo comunitario en el Distrito, es la propuesta del Foro de las Parroquias Rurales

 

El escenario fue el bosque nublado de Yunguilla, hasta este sitio llegaron 170 personas de las parroquias rurales del Distrito Metropolitano de Quito, entre Gobiernos Parroquiales, emprendedores y actores sociales y culturales de la ruralidad.  El objetivo discutir propuestas para fortalecer las experiencias de turismo comunitario rural del cantón.

La primera ponencia estuvo a cargo de Walter Ocaña, académico de la Universidad Tecnológica Equinoccial.  Según explicó, el turismo rural comunitario nació hace 20 años.   Ecuador es uno de los países pioneros en trabajar esta nueva modalidad, junto con Sudáfrica, Australia, Estados Unidos, Zimbabue, entre otros.

En este campo destaca la experiencia, por ejemplo, de Agua Blanca en Manabí, Capirona en Napo y Yunguilla en Pichincha, lugares en los que la comunidad, organizada y asociada, es la gestora turística en sus territorios.

La operadora Viventura, de Alemania, con su representante Tom Jungh, menciona que el turismo comunitario brinda la oportunidad de satisfacer los intereses del consumidor y también de los comuneros; mejora el cuidado del ambiente; mejora las relaciones dentro de la comunidad; y los turistas pueden participar de actividades reales, no ficticias.

Así mismo hubo la participación de la Federación Plurinacional de Turismo Comunitario del Ecuador;  y la exposición de las experiencias de LLoa; Ruta Escondida, Comunidad SISID del pueblo Cañari y de Yunguilla.

Germán Collaguazo, de la Corporación Yunguilla, expone que la propuesta nació hace 20 años y que decidieron dejar de talar el bosque y hacer carbón y cambiaron a una actividad de conservación, amigable con el ambiente y que ha dejado un aprendizaje y un medio de sustento para las familias de la comunidad. “Aprendimos a vivir bien, con o sin turistas” fue su aporte, mientras muestra las viviendas donde se alojan a los turistas.

Uno de los acuerdos fue plantear al turismo rural comunitario como una propuesta alternativa, un medio de vida económico, incluyente y sostenible, participativo, que integra a la comunidad, que promueve la economía local, el desarrollo social, la revalorización de la identidad, la cultura y la diversidad natural de cada una de las localidades, mejorando sus condiciones de vida.

Otras conclusiones fueron la organización de nuevos foros sobre el tema, antes de llegar al próximo encuentro que se desarrollará, en 2019, en Nono.  Así mismo, la visita a experiencias exitosas en la Provincia de Pichincha y finalmente, la factibilidad de conformar una red de turismo rural comunitario en el Distrito.

El evento fue parte de la programación del XXVI Encuentro de las Culturas de las Parroquias Rurales, Calacalí 2018.  La actividad se cumplió el 16 de agosto, desde las 09:00.

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