Abrir la reserva del MetQUITO

Las colecciones de arte y objetos, sobre todo las de carácter público, tienen el objetivo de conservar y preservar la memoria histórica, es por eso que el ejercicio de apertura de la reserva del MetQUITO es una invitación a descubrir e ingresar en un universo que trasciende lo visual, lo artístico y lo patrimonial, es permitir la multiplicidad de miradas en torno a aquellos bienes que se coleccionan como parte de un acervo cultural de carácter público.

La primera sala de esta exposición muestra la construcción simbólica de la moral, deja ver diversas interpretaciones que, aunque parten de una imposición histórica, se transforman en un proceso de reconfiguración y apropiación. Así, dependiendo del momento de su creación, estos lenguajes morales y estéticos presentes en obras de diferentes siglos, nos remiten a discursos necesarios y vigentes para la sociedad del momento, mismos que no siempre serán discursos de carácter religioso.

La figura humana está presente en varias de las obras de esta reserva, es por eso que esta exhibición presenta en la segunda sala esos personajes o retratos que definen exactamente a aquellos que son representados. Estas intenciones artísticas, nos hablan de la sociedad, sus intereses e inquietudes y sin duda de una percepción personal de quienes toman la decisión sobre qué y a quién representar.

Una reserva de bienes culturales, no solamente guarda objetos inertes, o el legado material de unos artistas más o menos reconocidos, sino conserva también la memoria de los seres representados en ellas.
La tercera sala nos cuenta sobre el legado de Eugenio Espejo, no solo retratado en obras de la reserva, sino presente en los pasillos y rincones de este edificio que fue su lugar de trabajo y de lucha.

Espejo es una figura vigente en el tiempo y el espacio, nos ha heredado  ideas que deben ser leídas más allá del personaje histórico enaltecido por los ideales de la patria, sino desde la sensibilidad de una sociedad que al igual que el siglo XVIII, sigue persiguiendo sus ideales.

Esta colección tiene como origen la donación realizada por Don Alberto Mena Caamaño en 1957, de su colección personal y familiar de objetos artísticos e históricos. Con el tiempo se incorporan nuevas colecciones y bienes individuales, que llegan por donaciones de diversas personas, quienes probablemente buscaron un espacio donde su legado pudiera trascender para la ciudad, y hoy se abre parte de ella para ser releída y apropiada por sus visitantes.

SALA V
Entrada gratuita
Horarios de atención:
Martes a sábado: 09h00 a 17h30
Domingo: 10h00 a 16h00
Último día: Domingo 14 de abril de 2019

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