La ruta del agave (penco) será parte del corredor turístico Mitad del Mundo
La ruta del agave (penco) comenzó en el barrio Señor del Árbol, ubicado en el sector de Pomasqui. En este lugar se hizo una muestra detallada de todos los beneficios que tiene la planta desde la realización de tintes, sogas, tambores, artesanías, alpargatas y lo más preciado la bebida ‘chaguar misqui’ o licor destilado.
El alcalde Jorge Yunda y varias autoridades municipales hicieron un recorrido por este pequeño museo del agave y degustaron del licor obtenido de su pulpa. Luego recorrieron el cerro Catequilla, ahí se ubica un tótem que funciona como reloj solar y se demuestran algunos restos arqueológicos donde con exactitud se traza la línea Equinoccial o la Mitad del Mundo. También hay una vista maravillosa del valle de San Antonio de Pichincha y del otro lado los cantones de Pedro Moncayo y Cayambe.
El alcalde Jorge Yunda dijo que está comprometido en rescatar este valle del Equinoccio que toma el nombre de nuestro país, el Ecuador porque, justamente, por esta línea es la Mitad del Mundo.
La línea da vuelta al planeta pero es, únicamente, aquí en el valle del Equinoccio en donde se registra esta historia y conocimiento de pueblos milenarios que determinaron con exactitud la Mitad del Mundo. Esto tiene mucha historia y debe ser apoyado.
“Estamos trabajando para que, a parte del monumento, podamos tener varias ofertas gastronómicas, de entretenimiento, reforestar el río Monjas, mejorar el ecosistema, tan importante para nuestro país, estamos comprometidos con las autoridades locales e invitamos al Gobierno Nacional para que se haga una inversión turística en este sitio milenario. Estamos trabajando en el parque acuático Equinoccio, el festival del agave, planta nativa milenaria que se extrae el ‘chaguar misqui’ y el cerro sagrado Catequilla para darle una buena oferta al mundo”, reiteró el alcalde Yunda.
Diego Mora, de Agave Spirit, manifestó que el tema es macro que hay que volver a darle importancia el sitio de la Mitad del Mundo que no solo es una línea, un pueblo, país, ciudad, sino que se está frente a sitios de trascendencia cultural e histórica con un potencial turístico, social y cultural.
“Es momento de dejar de lado las disputas y unir esfuerzos con la ciudadanía, gobierno y municipio para un fin común. Es necesario recuperar nuestra identidad y generar recursos económicos y empleo porque aquí la comunidad no tiene trabajo cuando está en la mina de oro. Hay que hacer un trabajo responsable y obras con todo un sustento científico-cultural”, explicó Mora.
Fernando Lugmaña de la comunidad Carcelén-Mitad del Mundo indicó que trabajan 15 años en este territorio, rescatando, reviviendo los conocimientos de los antepasados. “El cerro Catequilla es la latitud cero, es el centro más importante del planeta. Es un potencial turístico que debe ser administrado por las comunas y desarrollar proyectos en su beneficio”, reiteró Lugmaña.