Banda Sinfónica Metropolitana de Quito: crónicas sonoras de una ciudad

La Banda Sinfónica Metropolitana de Quito, elenco de la Fundación Teatro Nacional Sucre cumple 30 años este 2020 y, en el marco de esta celebración, durante las próximas 4 semanas se presentaran una serie de notas que recogen la memoria y el trayecto de una de las agrupaciones más representativas de nuestra ciudad.

Parte 1: una genealogía necesaria
La Banda Sinfónica Metropolitana (BSMQ) fue fundada en 1990, es una agrupación musical que sostiene el valor patrimonial y sonoro de la ciudad, es la forma armónica en que suena la capital ecuatoriana y su desarrollo desde hace tres décadas.

Probablemente la primera agrupación musical con una conformación similar al de una banda sinfónica que se vio en el territorio de Quito fue la banda de guerra del Batallón Numancia, escuadrón realista que en los albores de la independencia pasó por Quito, allá por 1818, camino a Lima. De esta experiencia, la de las bandas de guerra, se replicarían varias bandas una vez establecida la paz republicana. El repertorio, con el consecuente paso de la actividad beligerante a la ciudadana, cambiaría de marchas militares hacia música de corte más popular, naciendo así en toda la región las famosas bandas de pueblo.

Bandas sinfónicas, de guerra, de pueblo…, más allá de las denominaciones, el repertorio o las prácticas de sus oficiantes, hay una característica común a todas ellas, que las diferencia de otro tipo de elencos como las orquestas o los grupos de cámara y que además tiende otra apertura para comprender sus orígenes y genealogía: se trata de agrupaciones musicales donde se privilegian las sonoridades de los vientos y las percusiones.

Hay quienes consideran que las bandas son de las conformaciones más antiguas, puesto que los primeros instrumentos musicales que surgen en la historia de la humanidad son los de viento y percusión. Los cuernos, caracoles, las flautas de madera, así como los tambores, son los primeros instrumentos que se registran y cuyos vestigios arqueológicos dan razón a esta afirmación. La evolución de estos instrumentos y su desarrollo hacia el tipo de agrupación de una banda contemporánea va de la mano del desarrollo de los ejércitos y sus actividades bélicas.

Desde la creación de los primeros instrumentos de viento y percusión, pasando por el uso mayoritariamente bélico en las bandas de guerra, hasta la implementación del saxofón y sus posibilidades sinfónicas, la conformación de las bandas contemporáneas y su gran versatilidad para interpretar múltiples repertorios explica en gran medida la importancia de contar con una banda sinfónica representativa de una ciudad, porque hay una correspondencia entre nuestra memoria musical, nuestra sonoridad, y la identidad de una ciudad.

La BSMQ posee en su archivo más de 1 500 obras escritas y solamente en los últimos 2 años han interpretado más de 300 que abarcan todos los géneros, desde el repertorio popular y popular histórico, pasando por los géneros académicos, experimentales y modernos, la BSMQ ha sabido reinventarse a lo largo de estos treinta años y adaptarse a todo tipo de propuestas musicales y sonoridades, por lo que ha ganado un reconocimiento a nivel internacional como una de las mejores en su género en Latinoamérica.

La BSMQ en la actualidad cuenta con 37 músicos y un director. La plantilla general se compone de tres familias: percusión, viento madera y viento metal. La percusión está a cargo de 5 músicos que pueden ejecutar una variedad de instrumentos, desde la batería, timbaletas, vibráfono, xilófono, campanelly, marimba, campanas tubulares, congas y plato, bombo sinfónico y percusión menor. El viento metal tiene 21 músicos en líneas de 3 cornos, 3 trompetas, 1 trombón, 1 piccolo, 4 flautas, 1 eufonio, 1 tuba, 2 saxos altos, 2 saxos tenores y 1 saxo barítono. A su vez, el viento madera tiene 10 músicos divididos en líneas de 5 clarinetes, 2 oboes, 2 fagots y 1 clarinete bajo. La agrupación se cierra con un instrumento de cuerda que dependiendo de las necesidades interpretativas puede ser 1 contrabajo o 1 bajo eléctrico.

Finalmente, la BSMQ ha sido dirigida por reconocidos maestros como Julio Bueno, José Ángel Pérez, Patricio Álvarez, Roberto Rojas, Jorge Oviedo, Andrea Vela, Wienfred Mitterer, John Stanley, Medardo Caizabanda, John Walker, Manuel Préstamo, Miguel Jiménez, Sergei Pavlov, Andrei Astaiza, Leonardo Cárdenas y, en la actualidad, la batuta está a cargo de Luis Alberto Castro, desde 2018, quien se ha propuesto incrementar la cantidad de proyectos y aprovechar el elevado nivel musical en el estudio de los repertorios, para reforzar el estatus internacional que ha alcanzado en estos 30 años la BSMQ.

En la siguientes entregas se buscará profundizar en la trayectoria de la Banda Sinfónica y en sus diferentes aspectos construidos a lo largo de estas tres décadas, desde sus líneas experimentales, pedagógicas y de interpretación de repertorios populares y académicos, hasta la importancia de su gestión como actores culturales, vinculados al Centro Cultural Mama Cuchara y a la Fundación Teatro Nacional Sucre.

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