Ricardo vive su nueva oportunidad
- Después de ser recibidas en el albergue temporal, cinco personas volvieron a su vida reinsertándose de nuevo en la sociedad
- 50 personas fueron acogidas en el albergue durante el semáforo en rojo de la emergencia sanitaria
La mano solidaria de Quito en esta crisis sanitaria por el covid-19, significó una nueva oportunidad de vida para algunas personas: ese es el caso de Ricardo N, nombre protegido, quien luego de un largo período en la calle entre problemas de alcohol, drogas y pandillas, hoy se encuentra recuperando su vida.
“Aquí, en el Albergue Pabellón de las Artes, prácticamente encontré una familia y el calor de padre y madre de algunas personas que estuvieron conmigo, y de los técnicos. Volví a sentirme vivo y feliz. Cuando estuve en la calle tenía problemas de consumo. Quise terminarlo y acabar con este problema», dice Ricardo que tiene 27 años y desde los 14 se involucró en la vida de la calle, lo que le llevó a perderlo todo. El 19 de marzo, cuando el Municipio de Quito, a través de la Secretaría de Inclusión abrió el Pabellón de las Artes, del Núcleo de Pichincha de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, Ricardo fue una de las 50 personas en situación de calle que se albergaron, en este espacio, durante la cuarentena.
En el tiempo en que permaneció abierto el improvisado refugio, Ricardo recibió apoyo sicológico para curar sus adicciones. “Fue muy duro, pero depende de la decisión que se tome de manera individual, amándose a sí mismo, valorándose, confiando en Dios. Ahora tengo contacto con mi familia, con mi hijo que tiene seis años, me siento vivo y tengo trabajo”, se emociona.
“Cinco personas que estuvieron en el albergue igualmente se reinsertaron a la sociedad, trabajan, regresaron con su familia, se están recuperando” señala Gabriela Quiroga, secretaria de Inclusión Social. “Fue un trabajo bastante arduo. Tenemos historias maravillosas que se pueden replicar, que la ciudadanía sepa que nosotros somos esa mano amiga que puede ayudar a estas personas que solamente esperan una oportunidad de vida para cambiar y reinsertarse en la sociedad de una manera adecuada».
En el Distrito Metropolitano de Quito existen dos grupos vulnerables, las personas con experiencia de vida en calle que tienen un hogar, pero salen a mendigar, y los habitantes de calle quienes no tenían dónde pasar la cuarentena durante el período de confinamiento por el covid-19, a este último grupo el Municipio de Quito acogió en este albergue temporal.