Eventos del Inti Raymi en La Loma Grande y El Panecillo
Este lunes 21 de junio, con el objetivo de recuperar la tradición andina y fortalecer el tema energético que ofrece el tiempo del Inti Raymi, la Administración de la Zona Centro Manuela Sáenz (AZMS), organizó un ritual en la Loma Grande y un alegre recorrido por el barrio de El Panecillo, para no dejar pasar desapercibida la costumbre andina en los barrios céntricos de la capital.
Con el apoyo de los gestores culturales del Colectivo Mi Loma Grande se efectuó un ritual de fuego, en el sector de la Mama Cuchara, donde el Taita Alonso Jaime, habitante de San José de Monjas, desarrolló el ritual ancestral con la participación de los presentes.
Para Henry Betancourt, director de Gestión Participativa y del Desarrollo de la Zona Centro, “los rituales como el Inti Raymi, nos hacen recordar que los seres humanos somos parte de la tierra y del cielo, por eso necesitamos fortalecer nuestras raíces para crecer como árboles fuertes y nos permite darnos cuenta de que somos seres espirituales y por lo tanto de luz”. Invitó a los presentes a tomar conciencia de que “somos seres capaces de dar amor con la intensidad del sol físico y de nuestro sol interior”.
A partir de las 14:00 en la cima de El Panecillo, la Unidad de Cultura y Turismo de la Zona Centro, con la colaboración de la Banda Municipal; apoyada del Comité Barrial y grupos culturales, recorrieron desde el santuario del sol (shungo loma) en el Yavirac, cima de El Panecillo, hasta el sector de la Playa, donde los bailarines hicieron sus coloridas presentaciones.
La dirigente Miriam Sánchez y el gestor cultural Pablo Pillajo, con la participación de la comunidad, apoyaron el evento, pese a que “nosotros no tuvimos un ensayo previo, solo las ganas de colaborar y recordar esta importante fecha para los pueblos andinos, donde agradecemos al dios Sol por los sembríos y la cosecha”, indicó Pillajo.
El Inti Raymi es la fiesta que las nacionalidades indígenas realizan para celebrar el tiempo de la cosecha, en los meses de mayo, junio, julio. El propósito de esta fiesta religiosa prehispánica en honor al Sol, era volver a las raíces, a recordar a los antepasados y a revalorizar la Madre Tierra en la época de la cosecha.
Desde el 21 de junio, varias comunidades indígenas del país celebran esta festividad bajo el nombre de Inti Raymi, considerada un rito concentrado donde se realizaban sacrificios de animales, se bebía chicha de jora, se mascaba coca y se bailaba. En esta celebración se juntan costumbres y tradiciones tanto indígenas como de la religión católica. Cayambe, Pedro Moncayo y Pichincha viven con fuerza esta milenaria tradición, en Otavalo, Cotacachi y Antonio Ante en Imbabura las comunidades indígenas van hasta ríos y cascadas para realizar ritos de purificación.