Casa de la Mujer inauguró el año lectivo 2021-2022 con las hijas e hijos de las usuarias

Esta semana inició el año lectivo en las unidades educativas de la región Sierra y Amazonía y eso implicó también un regreso a clases para las hijas e hijos de las usuarias que habitan en la Casa de la Mujer, donde se brinda atención integral a quienes fueron víctimas de violencia de género.

Tatiana (nombre protegido) tiene 7 años. Ella llegó con su madre hace cinco meses a esta casa de acogida de la Unidad Patronato Municipal San José –UPMSJ-. “Al inicio fue difícil que se adapte porque no había convivido con otras personas, pero ahora está bien, está tranquila y contenta de regresar a clases, porque le gusta aprender”, cuenta su madre.

Actualmente, en la Casa de la Mujer habitan 11 niñas y niños y una adolescente quienes, al igual que sus madres, reciben atención integral. Entre los servicios que aquí se ofrecen está la reinserción educativa, tanto para usuarias, como para sus hijas e hijos. Por esta razón, en el arranque del año lectivo, desde las 08:30 hasta las 12:30, la sala destinada para el seguimiento escolar estuvo nuevamente ocupada para las clases virtuales.

Pamela Chasi, educadora de la Casa de la Mujer, cuenta que en el caso de los infantes que han llegado desde otras provincias se ha realizado el respectivo traspaso de institución educativa a una radicada en Quito. “También se ha realizado la vinculación y seguimiento con la tutora o tutor que le correspondió a cada alumno este año, para ir coordinando las actividades y tareas”, indicó.

En este proceso, es primordial el contacto entre la Casa de la Mujer y la institución educativa para acordar los procedimientos sobre cómo realizar el envío de tareas y la revisión de las mismas, y para ello es necesario tener una guía y cumplir con lo que allí se indica. Aparte de brindarles el refuerzo académico que las niñas y niños necesitan, se sigue el currículum del Ministerio de Educación.

“Por la mañana realizamos las clases y por las tardes nos organizamos en grupos específicos para reforzar lo que nosotros detectamos. Este trabajo lo hacemos en conjunto con el área de psicología, pero siempre procuramos que los niños sean autónomos con sus estudios”, señala Pamela Chasi.

Tatiana, al igual que las otras niñas y niños, está entusiasmada con el regreso a clases. Ella sabe que para llegar a convertirse en policía (que por el momento quiere ser) tiene que estudiar mucho y ponerle empeño en aprender y salir adelante con su madre y su hermano menor, que tiene tres meses de edad.

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