Quito mira su futuro aprobando el PUGS
En la sesión extraordinaria de Concejo No 173, realizada el lunes 13 de septiembre, se aprobó el Plan de Uso y Gestión del suelo (PUGS) instrumento de planificación territorial de la ciudad que establece el planeamiento urbano, los modelos para la gestión del suelo y las formas de financiamiento para el desarrollo.
Luego de una larga jornada por 15 votos a favor se aprobó en segundo y definitivo debate este instrumento que permite mirar a futuro al Distrito Metropolitano, sus zonas de desarrollo urbanístico de forma ordenada. Su vigencia es de 12 años.
Vladimir Tapia, secretario de Territorio, Hábitat y Vivienda, manifestó que “se ha llegado a un equilibrio muy importante para la ciudad que marcará la tendencia de crecimiento de la ciudad basado en estándares internacionales, eco-eficientes, con mejoras administrativas, mejorando las condiciones de habitabilidad, un instrumento de desarrollo para la ciudad”
El PUGS establece una distribución equitativa de cargas y beneficios. Cambia el modelo de desarrollo de la ciudad, de expansivo, a policéntrico, esto significa que los centros urbanos de crecimiento serán planificados y sostenibles.
Este instrumento reemplaza al actual Plan de Uso y Ocupación de Suelo (PUOS), corrige errores de planificación sobre todo en áreas rurales y sectores con susceptibilidad a amenazas y riesgos e integra al modelo territorial del PMDOT (Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial).
El PUGS, además, impulsa las inversiones públicas y privadas, en las zonas con alto potencial que han sido subutilizadas, como son Quitumbe, en el sur de la ciudad, y Calderón, en el norte.
La ordenanza que aprueba la actualización del Plan Metropolitano de Desarrollo y Ordenamiento Territorial y la aprobación del plan de Uso y gestión del suelo del Distrito consta de seis artículos; ocho disposiciones generales; 38 transitorias; además de disposiciones reformatorias y derogatorias.
Pregunta
En la aprobacion del PDOT y Pugs.. son seis artículos?
terrible esta nueva normativa que atenta a la economía de la ciudad, pésima idea, ojal lo puedan reconsiderar, para bien de todos