Zoológico de Quito: un 2021 de importantes desafíos cumplidos
Varios objetivos y metas se cumplieron durante los doce meses del año que terminó. “Significó un año de recuperación para el Zoológico de Quito con la visita de casi 200 mil personas, incluidas gratuidades. Esto representa un incremento en comparación con el año 2020. Este es un aspecto importante. Contamos con los recursos para mantener y mejorar la infraestructura del Zoo y abastecer de los insumos indispensables que se requiere para cuidar a los animales”, manifestó Martín Bustamante, director de este refugio de fauna silvestre, al hacer un balance del 2021.
Estos son los hitos principales que dan cuenta de un año positivo en el Zoológico de Quito, especialmente por la relación fructífera y motivante que mantiene con la ciudadanía, la academia, científicos y, en general, con actores claves con quienes les une la misma causa.
Quito Biodiverso
El trabajo con la comunidad, a través del proyecto Quito Biodiverso dejó resultados satisfactorios a nivel institucional y personal. Esta fue una iniciativa inspirada en fomentar un mayor conocimiento y mejor valoración del patrimonio natural de Quito, cuyo eje e hito fundamental fue la realización de encuentros con la naturaleza como parte de un proceso de formación ciudadana en la comuna de Iguiñaro (parroquia de El Quinche) y el barrio La Josefina (Carcelén).
Otro hito importante conseguido con Quito Biodiverso fue el eje de ‘Arbolado Urbano’. Se desarrollaron varias actividades enfocadas a innovar la gestión de parques en la ciudad y fomentar un vínculo más cercano entre habitantes de Quito con estos espacios donde la flora y fauna silvestre necesitan una mayor atención.
El Parque Bicentenario fue el sitio escogido por el Zoo de Quito para despertar el interés y un vínculo más fuerte de la ciudadanía con el bosque del Bicentenario se organizó la Ruta del Árbol. Una actividad que consistió en situar varias estaciones educativas a lo largo de esta zona del parque, para incentivar la participación de las familias visitantes en juegos y desafíos didácticos.
Bienestar Animal
El trabajo profesional del equipo veterinario y cuidado animal para atender a animales que llegan rescatados por diversas razones, tuvo hitos emblemáticos a lo largo del 2021, como el del cóndor Gualabí, el tapir Rafaela o el numeroso grupo de loras, tortugas y monos que fueron trasladados desde un centro de rescate en Imbabura que cerró sus puertas.
Según el registro de animales que han llegado a la clínica del Zoo, durante el 2021, se recibieron 224 especies silvestres nativas y 24 animales exóticos, entre diversas especies de mamíferos, aves, reptiles, lo que representa un aumento respecto a los 148 que arribaron en 2020. También se liberó a 55 animales en buenas condiciones.
Además de las emergencias asumidas por los animales que arriban, el equipo de Bienestar Animal también efectúo chequeos integrales a los animales que forman parte de la población permanente del Zoo: acción esencial de la política de medicina preventiva de este centro de rescate.
Educación para la Conservación
Este año en el Zoo fue posible consolidar el trabajo de sensibilización. Con ese propósito se remodeló un espacio para conocer más de cerca a la ‘Rana marsupial, la vida en dos mundos’, área dedicada a este anfibio emblemático de nuestra ciudad, un hito imprescindible.
Se realizó el Desafío Naturaleza Urbana 2021, una iniciativa de ciencia participativa. El Zoo de Quito fue parte de las instituciones organizadoras. Los resultados de este año dan cuenta de más de ocho mil observaciones, por parte de 286 participantes, quienes lograron divisar, entre todos, alrededor de 1330 especies, según el registro oficial del Desafío.
Desde noviembre del 2021, llegó al Zoo el mariposario ‘Volare’, luego de dos años producto de la pandemia. La propuesta se renovó para profundizar los aspectos de educación ambiental en torno al mundo de los insectos, su belleza y su importancia en el ecosistema. Más de 400 mariposas de 12 especies distintas, y todo el abanico cromático, pero también 100 pupas que nos muestran su transformación, hacen parte de esta experiencia que llena de colores la vista del público que visita el Zoo, pues, a diferencia del año 2019, el ingreso a Volare no tiene ningún costo adicional para los visitantes.
El 2021 concluyó la ejecución de la campaña edu-comunicativa ‘Tu Casa No Es Mi Hábitat’. El objetivo de esta campaña es sensibilizar a la gente que no mascotice a animales silvestres, especialmente loros, guacamayos, pericos, tortugas, monos, cuyas diversas especies son víctimas constantes del tráfico ilegal.
Finalmente, el Zoo de Quito cuenta con Certificación de Carbono Neutro. Desde 2020 asumió la responsabilidad de reducir el impacto ambiental de su operación y, a través de un proceso detallado de análisis del consumo de energía, combustibles, suministros y otros recursos, hemos identificado cuál es el impacto que generamos en términos de emisiones de efecto invernadero. Mantenemos un compromiso con los mecanismos de compensación para neutralizar las emisiones.