María del Pilar Jaramillo: su premio es en favor de las cuidadoras
La noticia de que tu hijo o hija tiene cáncer, le cambia la vida a cualquiera. En el marco del Día Internacional de la Mujer, el pleno del Concejo Metropolitano de Quito decidió otorgar el premio Manuela Espejo a María de Pilar Jaramillo Viana, una madre que, a través de la experiencia vivida al ser cuidadora y tutora de su hija con cáncer encontró medios para ayudar a muchas madres y familias que atraviesan esta enfermedad y su tratamiento.
María del Pilar Jaramillo se define como una mujer, madre, profesional, voluntaria.
“Soy una persona que vive intensamente cada día, o que al menos eso trata”. Es diseñadora gráfica editorial, trabajó en temas de producción de textos escolares por más de 25 años, en varias empresas. Actualmente labora de manera independiente para varias editoriales del país.
A partir de la muerte de María Belén, su hija, su vida tomó un giro y es gracias a su profesión, que le permitió tener un proyecto propio ‘Cuentos que curan’. “María Belén me dio su vida, me dio su existencia y ahora ella es mi inspiración: todo lo que hago, lo hago en homenaje a ella”. El objetivo de este proyecto, es que no sea la historia de su hija, sino que pueda tener más historias de otros niños y del acompañamiento a sus madres.
“Que tengamos más cuentos para llegar a los hospitales, para llegar a otros niños y darles motivación en la lectura, identificación de estas realidades y que tenga un mensaje resiliente y positivo. Esto es la ‘Princesa Caballero’
El cuento ‘Princesa Caballero’ habla sobre el cáncer infantil en el país. Nació en el año 2018, y con él ganó una convocatoria pública del Ministerio de Cultura y Patrimonio, que consistió en la impresión de libros y sus respectivas guías de apoyo.
Toda la experiencia intensa que vivió junto a su hija, durante los 2 años de tratamiento, que incluyó un viaje a Murcia para un tratamiento de médula, dotó a María del Pilar de muchos aprendizajes, de ganas de hacer cosas para los demás. “Y en búsqueda de esos caminos que me ayuden a sanar el duelo, el dolor que llevaba por la pérdida de mi nena, empecé el voluntariado. Realicé visitas hospitalarias para acompañar a las madres que estaban en los hospitales”.
Este trabajo, de voluntariado, lo realiza desde hace más de 14 años, fue parte de la en la fundación Cecilia Rivadeneira que atiende a niños con cáncer, dirigió el proyecto ‘Háblame de ti’ que es el acompañamiento a madres.
Acompañar a las madres es fundamental. “Hablar de salud emocional, hablar de sentimientos dentro de un proceso que vives al estar junto a tu niño que tiene cáncer, o cuando fallece es importantísimo, porque tienes muchas cargas, muchos sentimientos que no gestionamos y cuando hay alguien que nos puede guiar en ese camino sientes liviandad, sientes que no estás sola, sientes que no eres la única a la que le ha pasado, sientes que tienen a alguien a quien puedes contarle esas cosas que tienes reprimidas y que no logran salir. Es un espacio seguro para poder exteriorizar todo aquello que sienten los padres que están en estos procesos”.
Es enfática al señalar que es necesario reconocer el trabajo de las cuidadoras, su proyecto ‘Cuentos que curan’ le ha permitido llegar a acompañar a otras familias, a estar con los padres que están atravesando un duelo por cáncer. “Este es su derecho, como madres, como mujeres, el acceso a la salud física y emocional, que ellas se reconozcan como mujeres integras, libres y que no tienen por qué cargar con culpas, con sentimientos que a veces la misma sociedad, o nuestro núcleo familiar nos impone cuando estamos en esos procesos de enfermedad y duelo”, dijo María del Pilar.
Es importante trabajar en que el tratamiento que tiene el niño con cáncer también lo tenga su familia, su madre, esto va compaginado pues el cuento ‘Princesa Caballero’, va acompañada de la guía de apoyo, que puede ser empleada por los padres, por un voluntario, por los maestros hospitalarios.
La guía tiene 6 talleres en los que se aborda qué pasa cuando se recibe el diagnóstico de cáncer, qué sienten los padres, qué hacer, cómo nos enfrentamos a esta nueva realidad, cómo entramos en un proceso de resiliencia necesario para seguir con el tratamiento. Otro tema importante es el cuidado del cuidador; hacer los pases con el cáncer, para hacer un duelo con el amor “no es fácil, pero lo intento para que las madres no se sientan solas”,
Esto es un acompañamiento y un cuidado. El que yo haya pasado por esto, me ha ayudado a que haya esa identidad con otra persona, con otra mamá, que no nos conocemos, pero simplemente en el abrazo nos reconocemos, esto es muy sanador y humano, es muy válido y nos ayuda a seguir”.
La ganadora del Premio Manuela Espejo 2022, reconoce que esta distinción, es “una alegría inmensa, pero sobre todo creo que es reconocimiento a esta trayectoria. Además, es la renovación de compromiso con la comunidad, de mis ganas de seguir acompañando a otras madres. El llamado es a otras mujeres para hacer cosas por otros, pues cuando se abren estas puertas y las oportunidades hay que tener las ganas y la valentía de postular de dar a conocer lo que estamos haciendo, porque esto va en beneficio de todos. Ojalá cada año existan más mujeres que se animen a hacerlo”.