La AMT fiscalizó a 219 575 unidades de transporte en las terminales terrestres

Los agentes civiles de tránsito y fiscalizadores, de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) revisan, de forma física-visual, a las unidades de transporte público previa a su salida de las terminales terrestres.

Las acciones están enfocadas en disminuir los daños previsibles de los vehículos e incrementar el índice de seguridad vial. De esta manera, se minimizan los riesgos de accidentabilidad relacionados con la idoneidad del conductor y los defectos físicos previsibles de las unidades de transporte público.

En lo que va del 2022, la AMT fiscalizó a 219 575 unidades de transporte público, de las cuales 1543 fueron suspendidas. Las causas más recurrentes de suspensión fueron: neumáticos en mal estado, parabrisas y ventanas trizadas, documento anual de circulación caducado y no contar con extintor o botiquín.

Los servidores de la Agencia Metropolitana de Tránsito verifican que todas las unidades de transporte, que salen desde las terminales, cumplan con las condiciones físicas necesarias. En los controles se revisa el estado de los neumáticos, luces, limpia parabrisas, vidrios, botiquín, extintor, cinturones de seguridad, documentos habilitantes del conductor y vehículo, entre otros.

El Distrito Metropolitano de Quito cuenta con cinco terminales terrestres, dos interprovinciales ubicadas en Quitumbe y Carcelén; y tres microrregionales que se encuentran en La Marín, La Ofelia y Río Coca.

 

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