Secretaría de Salud trabaja en la Seguridad Alimentaria
Cada 16 de octubre desde 1979 se conmemora el Día Mundial de la Alimentación, una iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el objetivo de disminuir el hambre en el mundo. Para este año el lema es “No dejar a nadie atrás”.
En este contexto, la Secretaría de Salud, a través de su Componente de Nutrición, trabaja en los determinantes de la Seguridad Alimentaria. Para ello, desde enero del 2022, se ha implementado la Escala Latinoamericana y Caribeña de la Seguridad Alimentaria, misma que se encarga de medir el nivel de inseguridad alimentaria en los hogares. Esta escala clasifica entre inseguridad leve, moderada y severa y seguridad a los hogares de Quito mediante la implementación de una encuesta constituida por 15 preguntas, divididas en dos secciones: una primera con 8 preguntas referidas a diversas situaciones que conllevan a la inseguridad alimentaria experimentadas por los hogares y los adultos de esos hogares; y una segunda sección con preguntas referidas a condiciones que afectan a los menores de 18 años en el hogar.
Los nutricionistas comunitarios de la Secretaría de Salud se encuentran en constante capacitación a fin de evitar errores y sesgos en la implementación de ésta herramienta, la misma que requiere de cierta experticia a fin de obtener el nivel real de inseguridad alimentaria.
De 4101 adultos encuestados por los nutricionista, en el mes de septiembre, 1247 hogares presentaron inseguridad alimentaria moderada o severa. Como respuesta a esta situación, el Componente de Nutrición trabaja en la implementación de huertos familiares y comunitarios con el fin de que las familias puedan contar con los cuatro pilares de la Seguridad Alimentaria.
La provisión de huertos sumado a la educación para la conservación y desarrollo del mismo, permiten que las familias poco a poco alcancen una comprensión mayor de lo que implica la producción alimentaria, logren una alimentación más saludable y variada y puedan reducir considerablemente la producción de residuos orgánicos. De esta manera, tienen acceso y disponibilidad a alimentos sanos e inocuos, fortaleciendo la integración familiar y comunitaria.
El lema del Día Mundial de la Alimentación “No dejar a nadie atrás”, reclama justamente soluciones ante las crisis mundiales; apuntando a una mejor producción, mejor nutrición, mejor medio ambiente y una vida mejor.