Quito obtuvo la primera certificación nacional de ser Municipio Promotor de Salud
En los Salones Protocolarios, el Ministerio de Salud entregó la certificación nacional al cabildo quiteño por ser Municipio Promotor de la Salud y en reconocimiento al trabajo desarrollado en torno a agua potable y saneamiento; ambiente, mercados, recolección de desechos, riesgos, fauna urbana, espacios públicos y salud en beneficio de los habitantes de la capital.
El alcalde Santiago Guarderas destacó que es muy importante esta mención recibida porque compromete aún más el trabajo de las 25 instituciones municipales para promover y prevenir los problemas de salud que se generan en el distrito. Una vez obtenida esta certificación ahora se trabaja por lograr otro reconocimiento como garantizadores de la salud de los 3 millones de habitantes.
Explicó que Quito obtiene esta primera certificación al cumplir 30 parámetros con un modelo comunitario integral no solo en el tema humano sino ambiental y animal y llevar los servicios a las parroquias y barrios más necesitados del distrito.
Las unidades de salud han sido fortalecidas con obras de remodelación y dotadas de equipos médicos de última tecnología. Existe un equipo de 400 médicos, enfermeras, psicólogos y nutricionistas que recorren el territorio a diario. La municipalidad cuenta con 3 centros de bienestar animal en pleno funcionamiento.
Señaló que es necesario que los gobiernos autónomos acojan las políticas nacionales y continúen las autoridades electas con este proceso para tener una población sana y saludable que es el mejor indicador de progreso.
“Se cumplieron una serie de indicadores como es el caso de agua, ambiente, control de salud, mercados, parques, control de comercio informal, fauna urbana y el trabajo comunitario en distintos sectores barriales, el equipamiento con nueva tecnología, la contratación de personal que permita atender en lugares fijos y móviles. Este es un eje transversal en la cual han actuado casi la mayoría de dependencias municipales”, concluyó el burgomaestre
El ministro de Salud, José Ruales, dijo que las nuevas autoridades electas (alcaldes y prefectos) tienen un rol importante para mantener a la población sana a través de la prevención de enfermedades en dos grandes estrategias: las vacunas y el agua.
Añadió que es responsabilidad de los gobiernos autónomos la calidad del agua, en especial en zonas rurales para reducir las enfermedades infecciosas y desnutrición.
En el caso de Quito tiene un monitoreo de la calidad del aire, control de emisiones de CO2 en la movilidad y en la parte industrial. Uno de los mejores efectos para mejorar la salud es reducir el sobrepeso con las ciclovías. Con la incorporación del metro la ciudadanía podrá caminar un poco más para utilizar ese servicio, mejoran su actividad física, reducen la obesidad al avanzar a sus respectivos trabajos. Otro elemento es la reducción de accidentes de tránsito.
También está el generar espacios seguros y saludables para hacer actividad física y caminar. El control de ventas informales y el expendio de productos contaminados. La creación de mercados saludables con productos frescos.
La gestión de riesgos especialmente en el control de construcciones para que tengan las normas sismoresistentes y no suceda lo del terremoto de Turquía. La preparación ante la posible erupción del volcán Cotopaxi, el municipio de Quito tiene un amplio plan de contingencia.
Señaló que también implica la amplia cobertura en agua potable y alcantarillado, la disposición de desechos sanitarios, la prevención en jóvenes en temas: mentales, sexuales reproductivos, consumo de drogas, tabaco y alcoholismo.
Informó que, en los últimos 3 años, entre el 2020 a 2023 se duplicaron las mordeduras de perros a nivel nacional entre 5500 a 11 mil casos. Esto se debe a que en muchas ciudades no hay control de fauna urbana. La ciudad de Quito es pionera en este campo. Se destaca el control de plagas.
“Quiero agradecer a las 25 entidades municipales que tuvieron la visión de salud como eje transversal en sus políticas. Espero que los 221 municipios sigan el ejemplo y obtengan esta certificación que dura dos años y que se hace una evaluación constante en el cumplimiento de los indicadores señalados”, concluyó Ruales.