Conozca cómo la gestión de sus residuos influye en la salud, la limpieza y la economía de los gestores ambientales

  • El Municipio de Quito realiza el manejo de 2.300 toneladas diarias de residuos.

Quito, 12 de julio (Quito Informa). – ¿Ha pensado qué sucede después de depositar su funda de basura en el contenedor o al pie de vereda? ¿Cuántas personas en condiciones de vulnerabilidad revisan esa basura para obtener productos que se puedan aprovechar? ¿Cuántos kilos de basura levanta diariamente el trabajador de Emaseo al realizar la limpieza del sector? ¿Cuánto cuesta el sistema contenerizado de los residuos, la ubicación de contenedores, la recolección, mantenimiento, limpieza?

En Quito, todos los días, llegan a la Estación de Transferencia Norte entre 1.300 y 1.400 toneladas de residuos sólidos urbanos y entre 800 y 900 toneladas a la Estación Sur. Su disposición final es el Relleno Sanitario El Inga.

Entendamos mejor la situación con cifras: el 60% de estos residuos sólidos urbanos, es decir 840 toneladas, es producto de las labores diarias que realizamos en la casa; desechos orgánicos que se pudieran compostar. El 25% son productos aprovechables: papel, plástico, cartón, vidrio, chatarra, envases tetrapack y llantas usadas. Solo un 15% es material que debe desecharse definitivamente.

De todos estos residuos, tan solo se recupera el 1%, alrededor de 8 a 12 toneladas al mes y en condiciones no favorables para los 466 gestores ambientales que se ubican en la Estación Norte, en los Centros de Educación y Gestión Ambiental (Cegam), en el Troje o en Tanlahua. El resto se dispone técnicamente en el Relleno Sanitario de El Inga: son residuos que se entierran.

Para recuperar materiales aprovechables, 311 gestores ambientales hacen dos turnos: de 07:00 a 19:00 y de 19:00 a 07:00 en la Estación de Transferencia Norte. Ellas y ellos ‘rescatan’, en el sitio, botellas pet, tetrapack, plástico, cartón y otros residuos.

En los cuatro Cegam, los gestores acuden a puntos limpios como casas y departamentos cuyos habitantes realizan la separación de los residuos. Ahí recuperan estos productos y solventan su economía. Estos grupos colaborativos se apoyan de forma colectiva, y, gracias a su esfuerzo, se prolonga la vida útil del relleno sanitario.

De eso se trata, de comprometernos a mejorar la calidad de vida de los gestores ambientales, que sea menor la cantidad de residuos que se entierran, de separar en la fuente en la casa y oficina y, fundamentalmente, de disminuir el consumo.

La próxima vez que saque su funda de basura, recuerde que es responsabilidad de todos, la buena disposición de los residuos; separe en la fuente, ayude al gestor ambiental a hacer más fácil, eficiente y efectivo su trabajo.

1.400 toneladas diarias de basura son 14.000 quintales diarios, con esto se llenarían alrededor de 56.000 habitaciones.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *